04 junio 2008

CARACAS TIENE SU CORAZOCITO

Soy caraqueño de nacimiento, nacido en sabana grande y criado en la Av. Victoria, esa es la Caracas que recuerdo y que añoro, sobre todo la Caracas de la av. Victoria y los chaguaramos de hace 30 años, cuando allí vivía, y solo tenía 12 o 13 años, nunca pensaba que me iría a vivir a otra parte. Caracas con su estilo europeo, edificios pequeños y uniformes y la gente amable era mi ciudad.
La urbe que es hoy Caracas con sus pro y sus contras, sus mas y sus menos, me es extraña, me produce sentimientos encontrados de amor y odio. Hace ya veintitantos años que vivo en Valencia, la he visto crecer, desarrollarse, convertirse en una bella ciudad y amenazar con convertirse en una soberana mierda...pero esta es la que ahora considero MI ciudad.
Ir a Caracas puede ser para algunos motivo de regocijo, oportunidad de codearse con la cultura ¿?...la vida nocturna, la buena cocina, compras, o diligencias. Para mi, casi siempre es una tortura. Los caraqueños, tradicionalmente, suelen considerar "el interior" o "la provincia" como monte y culebras, mas alla de Caracas no hay nada. Algunos compañeros de trabajo juran que "en el interior" el comercio se paraliza de 12 a 3 de la tarde y que por ende, todos los provincianos dormimos la siesta. Incluso piensan que en las plazas te puedes tomar la foto con los burros y el sombrero de charro, (en la plaza Bolivar de San Fernando de Apure si existe esa posibilidad), esos son los caraqueños que lo más lejos que van son los valles del Tuy y no estoy inventando nada.
Suelo ir a Caracas por motivos de trabajo casi exclusivamente. esta semana fue una de esas ocasiones. Un viaje rápido, dos noches de hotel, gracias a Dios por el milagro de conseguir el Melia Caracas para trabajar y dormir...y una reunión de esas en las que no te explicas que carajo haces, gracias a Dios por poder navegar y feisbuquear con el celular.
El otro milagrito fue poder estar en una habitación SOLO, sin compañeros que roncan, se tiran peos, desordenados, que ven globovisión a todo volumen, que les da frío y cual mamitas lloran para apagar el aire en vez de arroparse, los que hablan hasta por los codos y no te dejan dormir o leer, los que nunca llevan pasta dental, desodorante o crema de afeitar, incluso te chulean el perfume. Esta vez mi odisea a Caracas fue buena, ida y vuelta sin tráfico, y apartando el incidente del robo de la cartera de una compañera dentro de Menphis en el recreo, y que luego de la perseguida correspondiente fue recuperada (esto debería ser motivo de estadística, recuperarla digo) la ladrona resultó ser una mujer embarazada, si leyeron bien, una preñada...todo estuvo muy bien.
Lo mejor fue despertar y poder contemplar el Avila desde la cama, que aunque nublado, se veía imponente, lastima los edificios que se interponen, y no haber llevado mi cámara...Gracias de Dios por los celulares con cámaras aunque las imágenes no sean tan buenas.


Y por la tarde, al final de la tarde, con un clima muy agradable, poder sentarme frente al ventanal de la habitación en una poltronotaaaa, dejando que todo ese verde me castigara la vista, sin mas que hacer, que ver hasta el Humboldt en la punta, y oir musiquita en el ipod...la foto lo dice todo... Caracas tiene su corazoncito...



Lo que estaba oyendo...

Adele es la nueva sensación del pop/soul Británico...es muy buena y la está ladrando en la cueva a la loca borracha de Amy Winehouse...ojala les guste