24 abril 2007

EL LIMBO


Durante el fin de semana pude leer en los distintos periódicos una noticia muy, pero muy importante; resulta que la siempre magnánima, y nunca bien ponderada iglesia católica, en la figura de Benedicto no se cuantos, ha decidido, así nomas, y para tranquilidad de toda la catolicada: ELIMINAR EL LIMBO...Uffff!!!! que alivio, ahora si podré dormir tranquilo.
Resulta que el limbo parece ser la nada...(si me equivoco, por favor que alguien ducho en la materia me corrija, yo no manejo esta verborrea católica pacata muy bien) que es adonde van los inocentes que mueren sin bautizar ¿¿¿???, o algunos autores dicen que allí van los seres NI-Ni, es decir que no son ni malos, ni buenos...que no merecen ir ni al cielo, ni al infierno...Uds. me dirán que clase de paja es esa?
Y yo, que no tengo mucha experiencia en eso de muertes, solo se me han muerto una hermana y un abuelo, me pregunto si la gente cuando pierde un ser querido se pregunta adonde va a llegar? si al cielo o al infierno?...yo en ninguna de mis experiencia muerteriles me hice esa pregunta.
Y por otro lado, es posible creer, que cuando un niño se muere sin bautizar va a parar a un lugar llamado limbo?...es por eso que jamas he logrado entender la religión católica.
Gracias Benedicto por quitarnos esos problemas de encima, como casi no tenemos cosas en que pensar...cuando sea grande quiero ser como tu...
Un artículo muy interesante sobre el tema aquí

19 abril 2007

ERNESTO...CADA MIERCOLES Y JUEVES

Esperaba sentado, casi al borde de la incomoda silla de diseñador. Ansioso y nervioso, daba vueltas distraído al anillo que ensartaba su dedo anular, largo y delgado, y estrujaba sus manos, pálidas y muy bien cuidadas.
Esperaba sentado por ella, su "señora", primero religiosamente cada miércoles, y después cada miércoles y jueves, con una asquerosa puntualidad a las 7.30 en punto cada noche.
Cada noche, dos días a la semana "su señora" acudía a sus brazos; días en los que él, mansamente justificaba la vida que llevaba, o la gran vida, debía ser honesto, que "su señora" le daba.
Ernesto había salido de la modesta casa de sus padres, a los que ayudaba sin falta, para vivir en un pequeño palacio, se había graduado de abogado gracias a ellos, y a la "señora" claro. Trabajaba en un prestigioso bufete, manejaba un carro de lujo, vestía impecable de marcas casi siempre europeas, y se rodeaba de cosas finas y valiosas, incluyendo su mobiliario, todo era de diseñador, Phillipe Starck para ser exactos. Hasta la cama donde se había ganado todo eso, tenía firma. Todo estaba muy claro, era un contrato muy jugoso entre dos partes, en la cual una ponía mucho sexo, y la otra mucho dinero, una sociedad armoniosa digamos.
Cerró los ojos y recordó el principio de todo. Lo incomodo de tirarse aquel cuerpo impecablemente vestido, pero tan irremediablemente gastado al desnudo, una cara llena de costuras, unos pechos de solución salina, pero un vientre ligeramente abultado. Una piel para la que no había cirugía, de la que la suavidad había huido tiempo atrás, y solo muchas cremas diarias mantenía algo hidratada.
Un cuerpo junto al cual, él, no había envejecido, siempre tuvo la tonta idea de envejecer al lado de la mujer elegida.
Tuvo que acostumbrar sus manos jóvenes a recorrer aquel desierto remendado, de nalgas semi duras, gracias a mil horas de gimnasios diarias. Pero lo peor, lo peor era sentir aquella lengua de gata, áspera, recorriendo avida todo su cuerpo joven y vibrante, aquella lengua gastada inundando su boca, su cuello y sus orejas, dejando su saliva a cambio de billetes. Ernesto y "su Señora" estaban claros, sin remordimientos, todo aquel intercambio de fluidos tenia un precio muy alto. Pero a pesar de los años acumulados en el cuerpo, "su señora" era incansable, insaciable; una especie de Drácula que se alimentaba de la vitalidad y el semen de él, cobrando irremediablemente todas sus bondades.
De pronto volvió al presente al sentir el duro borde de la silla en sus nalgas, notó su cuerpo tenso, y sus manos apoyadas en las rodillas. Recordó que era jueves casi a media noche, y ella no había llegado, tampoco ayer había ido. No tenía noticias de ella, ni donde averiguar, ella siempre lo llamaba a él, él a ella jamas, esa era la regla. Nunca en 3 años había faltado una noche, es decir dos noches.
Se sintió angustiado, se sintió extrañándola, necesitándola, aunque ya no sabía quién necesitaba a quién. Se dio cuenta de que hacía mas de un año que no se acostaba con una mujer joven, y que prácticamente no tenia amistades de su edad, se dio cuenta de que vivía prestado de ella. Se dio cuenta de que no le molestaba en lo absoluto estar con ella, ni su cuerpo contenido de suturas, ni sus labios rellenos de substancias extrañas,ni su lengua áspera, ni nada...al contrario los necesitaba. Se dio cuenta de que había violado las reglas del juego, y se sintió perdido y perdedor.
Bajó la vista y clavó los ojos en el periódico que estaba abierto sobre la mesita de café, viendo lo que no había querido ver. Los ojos se le llenaron de agua y sintió ganas de vomitar, volvió a mirarlo a pesar de que las lagrimas no le dejaban leer, sabía lo que decía, un simple texto anunciaba que "su señora" reconocida dama de la alta sociedad había fallecido. No le importaba de que ni el como, ni su marido, ni sus amistades, ni sus hijos, solo le importaba que ya no vendría, que no compartiría con él su botella de vino favorito, ni el jacuzzi, ni la cama de firma...nada. Supo que iba a extrañar ese cuerpo árido que lo explotaba, ese cuerpo hambriento, y ese vientre que guardó los hijos de otro.
Ernesto se sintió morir, no necesitaba de "ella" para vivir, pero se sintió desesperado, sentado allí solo, pensando simplemente que ya no habría mas miércoles ni jueves...

09 abril 2007

EL LOCO RECARGADO

Así como reza el título, regresé: Recargado.
Me fui con un cuerpo cansado, porque maltrecho siempre ha estado, con un transparente verdoso que asustaba, agotado mentalmente luego de un mes en Caracas. Pero el loco regresó diferente, descansado, feliz, algo bronceado porque el sol salia poco, jarto de comer y de leer, algunas catiras en la panza, trotar acompañado de loros y pericos, los ojos llenos de paisajes verdes, y lo sabroso de haberla pasado excelente con la familia.
Listo para emprender nuevas tareas, que me llevarán a visitar nuevas zonas de trabajo, andaré por Maracay, y hasta San Fernando de Apure iré a parar una vez al mes, así que los que anden por esos lados, por favor, inviten al loco a tomar aunque sea café.
Les dejo algunas fotos para compartir las vacaciones.



La guarida
Al fondo:sala de lectura, hamacas, parillas y frías
El medio de transporte y podadora


Pisco el vigilante (contratado hasta diciembre, pero él no lo sabe)



Vista desde la piedra de meditación y la sala de lectura


El río Caparo
El loco y la piedra filosofal del jardín de la guarida
y las hormigas picando

Sin nada mejor que hacerYo con frío y ellos con frias
Neblina a las 10 a.m.El vale lo que vale que mi casa
Moya no vale tantoEl bebe de la casaEl feliz de la partida