10 julio 2007

DESDE LA VENTANA

Desde la ventana, Elisa miraba sin ver la franja de fuego que era el cielo en aquel atardecer, le gustaba aquella hora del día en que la luz y la sombra se juntaban, a ella le gustaba pensar que justo en ese momento el día y la noche hacían el amor. Así como lo habían hecho ella y Manuel hacía un rato. Cuanto tiempo había pasado contemplando el horizonte? Había perdido la noción del tiempo. El seguía allí, tendido en la cama, en paz, dormido, plácido y quieto, solo al dormir él se estaba quieto, él que era un verdadero manojo de fibras en movimiento incansable, que disparaba palabras a mil por hora.

Era tan raro verlo quieto, como un bebe dormido, indefenso y a la vez tan confiado de su atractivo y su virilidad de la que se sentía tan orgulloso. Elisa estaba loca por él, era un descarado, insolente y engreído, pero ese era precisamente su encanto, y toda mujer a su alrededor lo notaba.

Ella se sentía orgullosa de su hombre, y sabía que era la envidia de más de una, pero no era fácil lidiar con el hecho de ser la pareja de un tipo como Manuel, que no es que fuera un adonis ni mucho menos, pero tenía una fuerza de atracción increíble, era débil con las tentaciones, y mentiroso empedernido. Ya habían tenido mil discusiones a causa de esa facilidad de Manuel para atraer mujeres y problemas, y su incapacidad para rechazar a ninguna.

De hecho, estaban allí a aquella hora de la tarde, luego de haber tenido una fogosa reconciliación, en la que él prometió en medio de miles de besos y sexo furioso no portarse mal nunca más, y en la que ella, como siempre, cayó victima de sus encantos, sin embargo esta vez fue más cuidadosa, y se aseguró de que él cumpliría su promesa. Esta vez decidió que él, nunca más la engañaría, y decidió que era mejor así, y sin pensarlo mucho, mientras estaba a horcajadas sobre él, montándolo para satisfacer su ego de macho, le hundió el pequeño cuchillo de acero inoxidable hasta el mango, justo allí en el costado, entre las costillas y quien sabe que órgano.

Y así dejo que se desangrara, impasiva, pensando en todas y cada una de las mujeres con la que la engañó, sin que eso lo perturbara. Esta vez ella tuvo la última palabra, su última mueca y sus últimos fluidos…Ya no más.

Elisa no podía quitar los ojos de aquel cielo encendido, incapaz de pensar en el siguiente paso, o de lo que estaba por venir, pensaba en todo y en nada a la vez, su mente era un torbellino rojo y moribundo como aquel cielo que abrazaba la noche, y de pronto todo se le antojó claro y premonitorio.




12 comentarios:

SoRrUs dijo...

mierda ! tan intenso el texto !

Saludos !

Odrita dijo...

Hay Dios...
Quien lo manda... Jejeje
Un beso mi vida.

Wari dijo...

Buena historia Loco! Me sentí identificada con Elisa (yo también tengo una personalidad asesina oculta)
Y bueh.... él se lo buscó!

P.D. Manuel murió como San Lucas!! jejejejeje.... :P

Evan dijo...

Que buena historia!!

Talvez no era necesario llegar tan lejos, no?

Un abrazo loquito

Naky Soto dijo...

Tú ves, como dice la canción ¡estás son las cosas que me gustan de ti!

Buenísima la historia Loco querido, y quede constancia que noté el mismo detalle que la Warichator anotó en la posdata ¡jajaja!

Un abrazo admirado,

El loco dijo...

Elisa es el alter ego de una gran cantidad de mujeres...ladilladas de las infidelidades de los tipos jeje...
Quizas no era necesario llegar tan lejos pero es que me gustan las mujeres excesivas

Nany dijo...

Ufffffffffffffffffffff!!! Sr, LOCO... usted se la comio... en mi humilde opinion... Que Vaina Tan Buena!!!!
Besos!

El Trimardito dijo...

Parece mentira, pero eso sucede miles de veces en todos países del mundo, yo por estos lados veo la televisión española y este año ya van por la víctima 46 de violencia de género, que han muerto a manos sus parejas o ex-parejas, demasiado enfermo suelto, con ganas de hacer daño.

Saludos!!

Nostalgia dijo...

excelente...
me recordó a Lorena Bobbitt y lo gafa que fué de no haber picado "aquello" en pedacitos....
besitos ♥

3rn3st0 dijo...

Se jodió Manuel, que se le va a hacer.

Infidelidades y mentiras son una mezcla parecida a la del alcohól y crack. Al final sólo quedan cuerpos inertes y sin vida.

Saludos mi estimado y querido Loco, te visito para reportarme, saludarte, darte el feliz cumpleaños (atrasadísimo además) y para decir que estoy aquí otra vez :-)

Saludos desde Maturín, tenía tiempo que no leía una de estas historias tuyas que tanto me gustan. Por cierto, ¿cuándo continuaras con tu serie sobre los vecinos?

Brisa dijo...

Loco, en lugar de Manuel puedo llamarlo Franklin?
Saludos!

Celeste dijo...

Todo sería menos doloroso, más sencillo, si entendiéramos que algunos sencillamente no nacieron para vivir en pareja.

Beso celeste.